En Panamá no existe una carrera universitaria, ni cursos de tanatopraxia donde las personas se puedan preparar para el oficio, por ello, la búsqueda de información, investigación sobre el tema, conversaciones con quienes ya realizan la actividad, y principalmente la práctica, funcionan como el método de preparación para desempeñarse como tanatopractor.
Siempre hay alguien interesado en la profesión, que en nuestro país paga unos 700 dólares.
